El plátano y banano (Musa sp.) en el Perú, son cultivos que se caracterizan por ser una valiosa fuente alimenticia para el consumidor y un importante factor de seguridad alimentaria para el productor y su familia, especialmente en la selva.


Además, genera ingresos permanentes para los agricultores, constituyendo una “caja chica” para financiar otras actividades agrícolas. Se estima en 147,987 el número de familias que dependen directamente e indirectamente de este cultivo a través a la cadena productiva. El tipo plátano es consumido mayormente cocido o en frituras, en verde o maduro; entre las principales variedades comerciales esta el 'Bellaco', 'Bellaco Plantano' 'Inguiri'. El tipo banano es consumido como fruta de mesa, destacando las variedades comerciales 'Seda' (Cavendish, Gros Michell), 'Isla', 'Moquicho o Biscochito' y 'Capirona '.

En el país se cultivan alrededor de 152,275 ha de plátano y banano, con una producción total anual estimada para el año 2002 de 1'450,000 toneladas. El 71.5% de las áreas de cultivo se localizan en la región selva, el 22% en la costa norte (Piura y Tumbes) y un 6.5% en diferentes departamentos del país. Aproximadamente el 90% de la producción nacional se destina al autoconsumo y la diferencia es para la comercialización regional, nacional y para exportación. El principal mercado de consumo es el departamento de Lima, que absorbe el 8% de la producción total de la selva y costa norte. Actualmente, pequeños agricultores ubicados en Piura y Tumbes están exportando banano orgánico, hacia mercados de Estados Unidos y Europa, y su crecimiento en los últimos tres años ha sido significativo. En el año 2000 exportaron 856 toneladas a los Estados Unidos y en el 2002 estas subieron a 19,080 toneladas (1.3% de la producción nacional) por un valor FOB de US$ 8'761,049. Hacia finales del 2002 las áreas certificadas de banano orgánico fueron 2,350 ha, con más de 3,000 agricultores involucrados en esta actividad, y una demanda de 876,200 jornales al año. Se estima que para el año 2003 las áreas certificadas superen las 5,000 ha.

La siembra y explotación del plátano y banano afrontan problemas técnicos que limitan su productividad. Los actuales cultivares son altamente susceptibles a la enfermedad foliar Sigatoka negra (Mycospherella fijiensis), ataque del picudo negro (Cosmopolytes sordidus) y la presencia de virosis como son el Virus rayado (BSV) y mosaico (CMV) en banano. Reduciendo la productividad entre un 40 a 50%, llegando en casos extremos a la pérdida total de las plantaciones. El manejo agronómico del cultivo se caracteriza en su mayoría por realizar prácticas culturales ineficientes y por el uso de semillas sin calidad. La mayor parte de la producción no alcanza los estándares de calidad que demanda el mercado, principalmente el de exportación, donde solo el rango oscila entre un 30 a 50% esta calificando como fruta de primera. El consumo nacional se limita solo como fruta fresca a pesar de la gran diversidad de alternativas agroindustriales (chips, almidón, harina para lácteos, fruta deshidratada, licores, panificación, industria farmacéutica, alimentos para niños, etc.).

El Proyecto Plátano y Banano tiene como objetivo general, mejorar la productividad y rentabilidad del cultivo mediante la identificación y adaptación de sistemas de manejo integral que sean sostenibles, amigables con el ambiente y competitivos, para satisfacer la demanda y reforzar la seguridad alimentaria.

Los objetivos específicos del proyecto son diseñar e implementar el plan de investigación del cultivo de plátano y banano en el país. Dentro de este contexto, se generará, adaptará, evaluará y validará tecnologías agrarias que permitan mejorar la productividad y rentabilidad del cultivo, sobre la base del manejo integrado del cultivo de banano orgánico en la costa norte, y del plátano como cultivo alternativo y de seguridad alimentaria en la selva. Esto incluye la selección de variedades con alta tolerancia o resistencia a factores bióticos adversos, y con características óptimas para el consumo y comercialización. Se determinará, identificará y validará alternativas tecnológicas que reduzcan las pérdidas en las etapas de cosecha, post cosecha y consumo final, además de validar alternativas tecnológicas para la transformación de la fruta.

Nuestros aliados estratégicos más importantes serán los agricultores colaboradores, dentro del enfoque de investigación participativa. Así mismo estamos implementando mecanismos de acercamiento y cooperación con organizaciones gubernamentales y privadas, tales como la Asociación de Micro productores de Banano Orgánico del Alto Chira, la Asociación de Productores de Banano Orgánico del Valle del Chira, la Asociación de Productores Tecnificados de Plátano de Aguaytia, la Asociación de Agricultores líderes de Primavera, Tangarana y Centro Yurac (Aguaytia), las Universidades Nacionales de Ucayali, Piura, Tumbes y la Agraria- La Molina; SENASA, agencias del MINAG, y gobiernos regionales de Piura y Ucayali. El objetivo es lograr identificar demandas tecnológicas y de transferencia que se traduzcan en proyectos colaborativos, capaces de generar alternativas a los problemas tecnológicos coyunturales. Similar acción se está realizando con organismos internacionales, tal como la Red Internacional para el Mejoramiento del Banano y el Plátano –INIBAP, para capacitación y asesoramiento.

La sede del Proyecto es la EEA Vista Florida, y la red de investigación del cultivo esta formada por la EEA Pucallpa (Ucayali) y la EEA El Chira (Piura), esta última Estación cuenta con el apoyo técnico y financiero de la EEA Vista Florida (Lambayeque). Se espera que en los siguientes cinco años el ámbito de la red de investigación pueda ampliarse a otras regiones como es el caso de Loreto, San Martín, Lima, Cuzco, etc.

Con los resultados esperados se espera generar tecnologías de manejo integrado del cultivo que incrementen la productividad actual en un 20% y con tendencia a ir disminuyendo gradualmente las perdidas en el proceso productivo, reducción de los costos de producción, que permita una mayor competitividad del cultivo. En el 2006, se espera tener definidas técnicas eficientes para el manejo agronómico y la producción de semilla de calidad. Para el 2007, se dispondrá de prácticas de manejo post cosecha que ayuden a reducir actuales pérdidas hasta en 40%. En el 2010, se habrán identificado variedades de mayor productividad y con resistencia a enfermedades como es el caso de la sigatoca negra. En el mediano plazo además, INIA consolidará la propuesta de formar la red de investigación de plátano y banano en el Perú (MUSAPERU).