La papa es uno de los principales cultivos alimenticios del país, debido a su importancia económica y social. El III Censo Nacional Agropecuario (1994), indica que el 33,8% de los productores agropecuarios se dedican a la producción de papa, |
|
lo que genera aproximadamente 110,000 puestos permanentes de trabajo en el sector primario (34 millones de jornales/año) y mucho más en la industria y en los servicios relacionados a su producción, comercialización y utilización. La papa es el cultivo de mayor contribución al valor bruto de la producción agropecuaria (8,6% del VBP agropecuario y 14,7% del VBP agrícola) y ocupa el 13% del área cultivada con productos transitorios. Alrededor del 95% de la papa se cultiva en la sierra entre los 1500 y 4200 msnm, y para los agricultores de esa zona representa la base de su alimentación y principal producto agrícola en la generación de ingresos y pocos ahorros. Por el área cultivada ocupa el tercer lugar (284,671 ha), después del maíz (551,329 ha) y el arroz (287,113 ha). En general, se distinguen dos tipos de productores según el destino de su producción. Los agricultores de subsistencia cuya producción es destinado mayormente al autoconsumo y mercados locales y la otra los productores de inversión que destinan la totalidad de su producción al mercado. El grupo de agricultores de subsistencia, localizados mayormente en la sierra media y alta, cuyos costos de producción son mínimos, tienen bajos rendimientos (3 a 6 t/ha), debido a problemas de erosión del suelo, condiciones agroclimáticas adversas (sequía y heladas) y a la presencia de plagas y enfermedades. Los productores tecnificados de costa y sierra media tienen altos rendimientos unitarios por el empleo intensivo de insumos agrícolas, como es el caso de pesticidas para controlar plagas como la “rancha” (Phytophthora infestans), “gorgojo de los andes”, la “polilla de la papa”, el “nematodo quiste de la papa” y la “mosca minadora” entre otras. En todos los casos, el cultivo de papa se encuentra expuesto a una serie de limitaciones, entre las cuales la baja calidad y el alto costo de la semilla, así como la presencia de plagas que ocupa un lugar de importancia, por sus consecuencias en la producción, productividad y rentabilidad del cultivo de la papa. |