En el Perú, el maíz se siembra en las tres regiones naturales, en un área de 551,329 ha (2001). Dos tipos de maíz predominan en el país: el maíz amarillo duro en la costa y selva, y el maíz amiláceo en la sierra. |
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El maíz amarillo duro es el principal componente de los alimentos balanceados (que se elaboran en el país) para la producción de aves, y en menor porcentaje es usado para la alimentación humana, en la forma de harinas, hojuelas, entre otras. A partir de 1991 la producción nacional de maíz amarillo no abastece la demanda interna; en el 2001 se importaron, 855,583 t de grano por un valor CIF de US$ 95’825,296 para cubrir la demanda nacional que fue de 1’920,538 t. El maíz, en ese año, aportó con 3% al Valor Bruto de la Producción Agropecuaria, mientras que la cadena productiva maíz amarillo duro avícola porcícola contribuyó con 24%. El maíz amiláceo es uno de los principales alimentos de los habitantes de la sierra del Perú; la producción es principalmente destinada al autoconsumo en forma de choclo, cancha, mote, harina precocida, y bebidas, entre otras formas de uso; siendo por lo tanto, importante para una población de aproximadamente ocho millones de personas que lo consumen. Asimismo, la producción de maíz para consumo en forma de choclo y cancha, son las más importantes fuentes de ingresos para los productores de este tipo de maíz en la sierra del país. El rendimiento promedio de maíz amarillo duro en la costa y selva es de 3.7 t/ha y 2.0 t/ha, respectivamente. El rendimiento promedio de los departamentos de la costa central (Lima e Ica), es de 6.4 t/ha, debido a que se aplica una mayor tecnología. De otro lado, el rendimiento promedio de maíz amiláceo en la sierra es de 1.0 t/ha. Entre los problemas que limitan la productividad del maíz amarillo duro en la costa destaca la baja estabilidad de rendimiento de los híbridos comerciales; asimismo, la siembra intensiva está incrementando la población de patógenos e insectos transmisores de enfermedades virósicas. En la selva, más del 90% del cultivo, se realiza en laderas, con escasa o nula tecnología; y en suelos con altas concentraciones de aluminio, que ocacionan reducciones significativas en los rendimientos. El cultivo también es afectado por enfermedades producidas por Cercospora zeae-maydis, Puccinia polysora, por virus, y por mollicutes. En la sierra un alto porcentaje del cultivo se realiza en suelos de baja fertilidad y alta incidencia de enfermedades causadas por Fusarium spp. y mollicutes, que reducen la calidad y el rendimiento del maíz amiláceo. Por otro lado, en muchas áreas productoras de maíz de la costa, sierra y selva, las prácticas agronómicas son ineficientes. La industria de producción de semilla de maíz es limitada, la mayor parte de los híbridos que siembra el productor son importados y los mecanismos de control de calidad son deficientes. El objetivo general del Programa Maíz, para el maíz amarillo duro, es contribuir a la satisfacción de la demanda nacional de maíz mediante el desarrollo de tecnologías modernas y eficientes de producción y manejo, adecuadas a las diferentes zonas productivas, para lograr mayor competitividad del cultivo, y mejorar el bienestar social y económico del productor. Para maíz amiláceo, el objetivo es contribuir a mejorar el nivel de vida de los productores por medio del desarrollo de tecnologías de producción y manejo de acuerdo con su realidad social, cultural y económica, buscando una mayor productividad y calidad nutricional del grano de maíz. Para lograr los objetivos específicos, el Programa Maíz ejecutará tres subproyectos de investigación, dos de mejoramiento genético y uno para generar alternativas tecnológicas de manejo integrado del cultivo, orientadas a obtener híbridos de maíz amarillo duro en costa y variedades sintéticas en selva, con alta estabilidad de rendimiento, resistencia a enfermedades y tolerantes a suelos ácidos. En maíz amiláceo se obtendrán variedades de alta calidad nutricional de grano y mayor sanidad. Para cada uno de estos híbridos y variedades se generarán tecnologías de manejo integrado del cultivo sobre la base del manejo racional del agua, suelo y medio ambiente, para las principales áreas maiceras del país. La Sede del Programa Maíz se ubica en la Sede Central del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA). La Red de Investigación está formada por las Estaciones Experimentales de Vista Florida, Donoso y el Centro Experimental La Molina, en costa; El Porvenir, Pucallpa y San Roque, en selva; Baños del Inca, Santa Ana, Andenes y Canaán, en sierra. En un plazo de tres años, en la costa, se desarrollarán híbridos simples de alto rendimiento en base a una investigación adaptativa con material experimental del Centro Internacional de Maíz y Trigo (CIMMYT). En un plazo de cinco años, se formarán dos poblaciones heteróticas que serán mejoradas por Selección Recurrente Recíproca, y de donde se obtendrán líneas para desarrollar nuevos híbridos y variedades sintéticas. Del Programa Regional de Maíz para Sudamérica del CIMMYT (Colombia), se obtendrá germoplasma con tolerancia a suelos ácidos, para áreas afectadas de selva. En maíces amiláceos, los Complejos Germoplásmicos serán mejorados por Selección Recurrente de Progenies S1, para rendimiento y resistencia a enfermedades. Para obtener mayor ganancia genética, la selección para resistencia será efectuada en ambientes con infección artificial para evitar escapes y obtener mayor eficiencia por selección. La calidad del grano de variedades de maíz amiláceo será mejorada, introgresionando a estas poblaciones el gen mutante o2o2, que duplica el contenido de los aminoácidos esenciales, lisina y triptofano, en el grano. Los aliados estratégicos de mayor relevancia para el Programa Maíz serán: La Asociación de Productores Avícolas y Criadores de Cerdos (financiando proyectos de investigación y transferencia de tecnología); la Universidad Nacional Agraria La Molina y Universidades de las Regiones del país (convenios para desarrollar prácticas pre-profesionales y tesis para obtener Título Profesional y Grado Académico de M.Sc.); Agencias Agrarias de la Dirección General de Promoción Agraria del Ministerio de Agricultura (ejecutando trabajos de investigación participativa en campos de agricultores), y Organismos Internacionales, como el CIMMYT (participa con capacitación y germoplasma). El incremento de la productividad y la producción de maíz en el Perú, beneficiará a 587,492 productores y sus familiares, e indirectamente a todos los que están involucrados en la cadena productiva de maíz. Se estima que con la adopción de nuevas tecnologías de cultivo, elevando la tasa anual de crecimiento anual de productividad a 9.5% y del área en 10%. Para maíz amiláceo, se espera en el mediano plazo, mejorar la calidad del grano y aumentar la calidad nutricional de los habitantes del área rural altoandina, al mismo tiempo de lograr excedentes cuya comercialización lo integre al sistema económico-productivo del país. |