La Caficultura es una de las actividades agrícolas más importantes de nuestro país, involucrando más de un millón de personas en la cadena productiva. Se asume que por cada hectárea de café (Coffea arabiga), trabajan en forma permanente cuatro peruanos. |
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El Café en el Perú, cumple un importante rol en la Balanza Comercial Agropecuaria, por ser el principal producto agrícola de exportación. Genera aproximadamente el 30 % de las divisas del sector agropecuario, destinando el 95 % de la producción nacional cafetalera a mercados externos. En el mundo, el Perú ocupa el onceavo lugar en producción de grano verde de café con 200 mil t y sexto lugar mundial en producción en cafés arábicos con 4% de la producción mundial. En 1997, el Perú logró el mayor ingreso por divisas (US$ 398 millones), año en que el precio internacional del café alcanzó su máximo valor por US $183.0 qq. A partir de ese año, los precios internacionales cayeron hasta alcanzar US$ 35 por quintal en el 2000, para recuperarse ligeramente y llegar a US $ 45.0, precio que se mantiene a la fecha. En 1999, el Perú exportó café verde por un valor de 332 millones de dólares, siendo nuestros principales mercados Alemania (32.8%), Estados Unidos (24.3.4%), Países Bajos (5.06%), Canadá (4.5%) y Japón (4.2%). Los cafés peruanos se cotizan mayormente dentro de la categoría “otros suaves arábicos”, habiéndose dado en los últimos años énfasis en la mejora de la calidad, con lo que se logró la reducción en el diferencial de castigo que normalmente recibíamos por ofertar un producto con mucha variabilidad en la calidad de los lotes. La producción de café en el Perú se realiza con variedades de calidad reconocida por los mercados, y su adaptación a los pisos altitudinales de la selva alta es un atributo apreciado a nivel internacional. Al analizar la evolución histórica de la producción nacional, superficie total cultivada y rendimientos por hectárea, se advierte una tendencia moderada en los incrementos de los volúmenes totales de producción y de las superficies cultivadas de café. La productividad se ha mantenido en índices que fluctúan entre los 11 y 15 qq/ha. Estos rendimientos promedio están por debajo de los logrados por países como Colombia, Costa Rica y Brasil, cuyos promedios alcanzan 25 qq/ha hasta 40 qq/ha. Desde 1992 hasta el 2001, la producción nacional se ha incrementado debido principalmente al incremento del área sembrada. En el año 1997 la superficie sembrada fue de 210,000 ha, ubicándose las mayores áreas en los departamentos Cajamarca, Junín, Cuzco, Amazonas y San Martín, que juntos representan el 85% del total nacional. La mayor productividad se logra en los departamentos de Junín (15qq/ha) y Cajamarca (14qq/ha). La caficultura en el Perú, a pesar de su importancia económica, enfrenta limitaciones que no permiten un mejor posicionamiento en el mercado internacional, debido a la falta de tecnologías adecuadas, que conlleva a índices de productividad por debajo de los de nuestros países vecinos, y por falta de innovaciones tecnológicas que mejoren la eficiencia en el beneficio y procesamiento (cosecha y post cosecha). Asimismo, no hay un eficiente aparato organizativo que posibilite una exitosa gestión, financiamiento y mejora de la infraestructura. Existen limitaciones bióticas como la broca del café y enfermedades como la roya, ligadas a las condiciones ambientales y varietales debido a que la base genética en esta especie es muy estrecha. Esto limita fuertemente las posibilidades del mejoramiento varietal, afectando significativamente la calidad y productividad del cultivo. La adopción de nuevas tecnologías beneficiará a los pequeños productores de café con la consiguiente mejora de la productividad. Se busca la producción de cafés de alta calidad por tipos y de origen y subsecuente incremento en la cotización del producto. Esto contribuirá a incentivar el café como cultivo alternativo, principalmente de los valles del Huallaga, Satipo, río Apurimac, río Ene y Oxapampa en los valles de Pozuzo y Huancabamba. Se rescatará así la posición del café como producto importante en la balanza agropecuaria nacional, aprovechando sus ventajas comparativas y competitivas frente a la creciente diversificación y sofisticación del mercado. |