Gracias a la aplicación de biotecnologías de punta, muy pronto ese remoto país-continente será el primer exportador de semen de embriones de alpacas, mientras en la cuna de esta invalorable especie todavía no podemos desarrollar su vasto potencial utilitario, so riesgo de poder quedar muy pronto fuera del mercado mundial de fibras. ¿Qué hacer para evitar esta indeseable posibilidad?
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DE COLORES: «Lo que otros buscan, lo tenemos nosotros», reza la oferta publicitaria de la empresa «The Alpaca Specialists», mostrando a los reproductores y sus respectivas fibras en detalle. Algo que nunca hemos hecho, pero debemos hacer en el Perú. |
La alpaca (vicugna paros) es un miembro de la familia de los camélidos
sudamericanos, que incluye a llamas, guanacos y vicuñas.
Recientemente, el género cambiado. Antes se pensaba que la alpaca pertenecía al
género llama, pero estudios de genética molecular han demostrado que ella
proviene de la domesticación de la vicuña, no de la llama.
El proceso de domesticación de los camélidos en los Andes se realizó hace unos
7,000 años, utilizando acertados métodos de selección, probablemente de acuerdo
con sus características fenotípicas susceptibles de medirse, tales como: tamaño
del animal, finura de fibra, peso de vellón y, posiblemente, habilidad
reproductiva.
A esos métodos se aunó el manejo, con el fin de obtener un animal con alta
calidad de fibra para la elaboración de tejidos.
Restos arqueo-zoológicos encontrados en El Varal, Moquegua, demostraron la
existencia de alpacas con fibra extrafina y vellón homogéneo, ahora extintas.
Ello evidencia las avanzadas prácticas zootécnicas de los antiguos peruanos
andinos.
Para muchos historiadores, la transculturación que trajo consigo la conquista
española destruyó a la industria textil del incanato, haciendo perder valiosos
conocimientos sobre las formas de selección en los rebaños, además de confinar
la crianza de alpacas en las partes más altas de los Andes, donde la calidad de
forrajes era y es pobre, mientras que la dureza del ambiente tornó muy difícil
el manejo tecnificado de la especie, hasta hoy.
La alpaca es valiosa por la calidad de su fibra, en un medio geográfico donde
los ovinos y vacunos no son económicamente viables.
En comparación con la lana del ovino."Merino", esa fibra posee una textura
extraordinaria al tacto, sedosidad, brillo, resistencia y capacidad
termo-reguladora superiores a los de ésta.
Aún más, es completamente factible obtener fibra de alpacas bebé, con diámetro
de 20-22 micrones, considerada extrafina.
Aparte de producir fibra, la alpaca ofrece carne, con bajo índice de colesterol
(5.5-6%) y con un excelente contenido proteínas (21-24%).
Otras ventajas que posee la especie están relacionadas con la producción de
piel, estiércol (para fertilizante natural y/o combustible) e -inclusive- fuerza
para tiro o carga ligera.
Adicionalmente, la alpaca tiene la habilidad de aprovechar pasturas con altas
concentraciones de sustancias tóxicas y de no compactar al suelo con sus
caminatas, por tener plantillas interdigitales almohadilladas.
ALPACAS PERUANAS Y AUSTRALIANAS EN LA
BALANZA
En Australia, las alpacas nacen con un peso promedio de 7-8 kilogramos, frente a 5-6 en el Perú.
Las hembras son servidas por lo general a los 12-15 meses de edad, mientras que en el Perú esto sucede todavía a los 2-3 años. Paralelamente, los machos son utilizados a los 2-3 años, o tras la liberación de la adherencia peneana-prepucial.
En cuanto a fibra, ese país tiene alpacas que producen fibra extrafina, con 15-16 micrones de diámetro; aunque la mayoría da desde 18-20 micrones hasta 25. En nuestro país, el grueso de la alpaquería produce fibra de este rango (25 micrones), como consecuencia de la alta consanguinidad, la falta de selección y el cruce con llamas.
Los rendimientos de Australia en vellón varían de cuatro a siete kilogramos por cabeza/año, casi el doble que el promedio peruano.
Los vellones extrafinos son vendidos por 60 dólares australianos el kilogramo, mientras que los de 22 micrones o más valen cinco dólares (el dólar australiano equivale a 0.77 dólar estadounidense).
Todavía la carne de alpaca no tiene mercado en Australia. Pero un restaurante de potajes exóticos en Darling Harbour y otro peruano ya la ofrecen en sus cartas.
EN EL EXTERIOR
Todas estas características
zootécnicas, unidas a la estampa, la docilidad y la amplia variedad de colores
de su fibra, han despertado el interés de otros países por nuestra alpaca,
especialmente en las dos últimas décadas, durante las cuales ha sido adoptada
por Estados Unidos, Canadá, Australia, Gran Bretaña y Nueva Zelanda.
Las primeras importaciones de alpacas peruanas las realizaron EE.UU. y Canadá en
1984. Luego, en 1988 Australia importó de Chile y posteriormente del Perú. Nueva
Zelanda lo hizo un año después.
EN AUSTRALIA
Los rebaños de alpacas en Australia están concentrados en los estados de Nueva
Gales del Sur y Victoria, aunque también existen criadores en Tierras de la
Reina Australia del Sur, Australia del Oeste y Tasmania. Predominan las granjas
pequeñas y medianas ubicadas en suelos agrícolas, no en áreas marginales, aunque
es muy probable que también éstas sean utilizadas en el futuro. No está demás
señalar que la mayoría de criadores australianos tiene experiencia ovejera.
Sólo entre el 2003 y el 2004, la población alpacuna de Australia ha pasado de 51,953 a 60,814 cabezas 17% más). A diferencia de las condiciones imperantes en los Andes, aquí la crianza se desarrolla en áreas planas y suave relieve, sobre praderas naturales y/o cultivadas, con suplementación en épocas de baja incidencia de lluvias. Es por esto que las pérdidas por mortalidad de embriones y crías es muy baja.
Por otro lado, el poder adquisitivo de los criadores australianos hace factible la prevención y el tratamiento adecuado de enfermedades y plagas. Tanto que, gracias a ello, actualmente existen animales con 15 años de edad en plena producción.
Lima, Perú. Octubre, 2005. Revista AGRONOTICIAS N° 305